Mercados y Servicios

Compartir

[ad_1]

La situacin catica en Afganistn ante la ocupacin del gobierno por parte de los talibanes ha generado gran inquietud y preocupacin en todo el mundo. En parte esa preocupacin est centrada en cul ser la situacin de mujeres y nias en ese pas. Preocupacin que se funda en la experiencia de los aos del gobierno talibn hasta la accin norteamericana en 2001. En estos 20 aos, las mujeres y nias tuvieron acceso a la educacin en todos los niveles, a desarrollarse como profesionales, tcnicas, deportistas, artistas, en fin, en todos los campos que antes tenan prohibidos. Incluso manejar autos y otras actividades de la vida cotidiana y a vestirse como quisieran. Pero los cambios tambin abarcan a toda la sociedad afgana que tuvo acceso a medios de comunicacin alternativos: la difusin de los telfonos inteligentes y las redes sociales significaron una forma de conexin que valoran como toda sociedad.

Cules son ahora los temores fundados? Los lideres talibanes dicen que respetarn los derechos de las mujeres y nias a la educacin, pero enseguida aclaran que un consejo de lideres islmicos se expedir respecto de cmo se entienden estos derechos a la educacin y la vestimenta en el mundo islmico. Simultneamente surgen noticias que indican en muchos pueblos y ciudades fuera de Kabul se est reprimiendo e incluso matando a algunas mujeres que supuestamente reclaman sus derechos. Adems, se est investigando a mujeres casa por casa tomando informacin de si trabajan y en qu e instndolas a que vuelvan al trabajo. Pero en realidad quieren eso o es una forma de saber qu hacen? Tambin se difunden imgenes de mujeres reclamando que no se les impide, y otras de manifestaciones que se reprimen incluso con disparos. Es decir, parece que hay una diversidad de reacciones, no todas tranquilizadoras. Eso es lgico ya que como en todo movimiento hay diferencias, pero pareciera que la conduccin esta dividida.

Frente a esto, la primera reaccin es la necesidad de reclamar que los derechos de las mujeres como todos los derechos humanos, no pueden tener interpretaciones. Luego plantear que adems de asegurar la salida a quienes as lo piden, los pases y ONU deben reclamar que, dentro del pas, a las mujeres y nias que seguirn viviendo all se les respeten esos derechos. Y esto no puede ser un simple llamado de atencin, debe ser una clara seal de una exigencia que supera las polticas y posiciones de los distintos pases, Por eso debe establecerse una delegacin del Alto Comisionado de Derechos Humanos que verifique su cumplimiento. Y todas las agencias de ONU deben permanecer para apoyar y velar por el bienestar de toda la poblacin, pero en especial de las mujeres, nias y personas de la diversidad. Esperamos que todos los pases apoyen estas acciones y ONU est a la altura de lo que el mundo espera. No es solo un problema de mujeres, nias y personas de la diversidad, es de toda la sociedad afgana.

Por Mabel Bianco, mdica, feminista, master en salud pblica (MPH), epidemiloga y especialista en estadstica mdica y presidenta de la Fundacin para Estudio e Investigacin de la Mujer (FEIM).



[ad_2]

Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *