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Los talibanes prometieron no vengarse de quienes trabajaron para el Gobierno anterior y se mostraron con una imagen de «moderacin». Deben volver a poner en marcha la economa, devastada por la guerra, lo que depende principalmente de la ayuda internacion
El movimiento talibn anunci este mircoles que termin con la ronda de conversaciones con otros lderes afganos y est cerca de forma Gobierno, dos das despus de la retirada estadounidense y en medio de incipientes combates al noreste de Kabul, la capital del pas, con los grupos armados que prometen resistir al retorno de los islamistas al poder.
La comunidad internacional, principalmente las potencias occidentales y la ONU, espera con expectativa cmo ser el Gobierno «inclusivo» que prometieron los talibanes, pero tambin estn atentos a las medidas que toma en materia de gnero y derechos humanos.
Dos semanas despus de la toma del poder por los talibanes, algunas afganas volvieron este mircoles a sus trabajos tras la promesa de los nuevos lderes de ser ms tolerantes con las mujeres que en su pasado Gobierno (1996-2001), que estuvo marcado por la brutalidad y la discriminacin.
Trabajadoras del sector sanitario y de la educacin aseguraron que no hubo mayores cambios en relacin a principios de agosto, antes de la llegada de los talibanes. El viernes, el nuevo Emirato islmico, como se autodenomina el rgimen talibn, pidi a las mujeres que retomaran el trabajo «con normalidad» en centros de salud, dado que los mdicos varones no pueden examinar a las mujeres.
Pero empleadas de otros sectores aguardan la autorizacin para volver al trabajo, a la espera de ver cmo los talibanes les permiten retomar sus actividades dentro de la ley islmica (la sharia), es decir, separadas de los hombres. En algunas oficinas donde s volvieron, se encontraron con espacios segregados, donde ya no ven o tienen contacto con sus colegas, jefes o cualquier varn.
Algunas afganas volvieron este mircoles a sus trabajos tras la promesa de los nuevos lderes de ser ms tolerantes con las mujeres ”
Aunque estos primeros gestos son seguidos de cerca dentro y fuera del pas, el verdadero del futuro se conocer una vez que se forme Gobierno y se empiece a tomar decisiones.
Haibatullah Akhundzada, lder del movimiento talibn que tom la capital de Afganistn el pasado 15 de agosto, encabezar el gabinete afgano, informaron este mircoles altas fuentes de la milicia radical.
«l (Akhundzada) ser el lder del gobierno, no debe caber ninguna duda al respecto», dijo el miembro de la comisin de cultura de los talibanes, Anamullah Samangan, citado por el canal de televisin Tolo News.
El martes, una fuente en la comisin militar del talibn comunic que el movimiento concluy las consultas para formar un nuevo gobierno y los resultados se anunciarn el prximo 3 de septiembre, inform el portal ruso de noticias Sputnik.
Otra fuente precis en un comentario de Tolo News que el mullah Abdyl Ghani Baradar, cofundador de la organizacin, se desempear como canciller, mientras que el mullah Yaqoob, hijo del fundador de los talibanes, mullah Omar, ser designado como ministro de Defensa.
En tanto, Khalifa Haqqani, hijo de Jalaluddin Haqqani –fundador de la faccin extremista del movimiento talibn por cuya cabeza Washington ofrece cinco millones de dlares como recompensa– ocupar el cargo de ministro del Interior.
La milicia esperaba para anunciar la composicin de su Gobierno a que los ltimos soldados extranjeros abandonaran el pas, lo que ocurri el lunes poco antes de la medianoche, con la partida de militares estadounidenses.
Esta retirada, que el presidente estadounidense, Joe Biden, defendi firmemente en un discurso, puso fin a una guerra de 20 aos desencadenada por la intervencin de una coalicin internacional liderada por Estados Unidos para expulsar a los talibanes del poder tras los atentados del 11-S.
El grupo islamista expres su deseo de formar un «Gobierno representativo», una promesa cuyo cumplimiento o incumplimiento ser para la comunidad internacional una primera seal de cunta confianza se puede depositar en ellos.
El nombramiento Haqqani podra complicar las relaciones con Washington.
Haibatullah Akhundzada, lder del movimiento talibn que tom la capital de Afganistn el pasado 15 de agosto, encabezar el gabinete afgano.
Desde que tomaron el poder tras una campaa militar que sorprendi por su rapidez y eficacia, los talibanes han intentado presentar una imagen de apertura y moderacin, pero muchos afganos y lderes extranjeros no creen en sus promesas y temen que se repita el rgimen fundamentalista que pusieron en prctica en su anterior Gobierno (1996-2001), especialmente represivo con los derechos de las mujeres.
Reporteros Sin Fronteras (RSF) seal que, de las 700 mujeres que ejercan el periodismo en 2020, ya solo quedan menos de 100 en el pas.
Muchos lderes del mundo advirtieron que juzgarn a los nuevos gobernantes por sus actos.
Washington dijo estar dispuesto a «trabajar» con los talibanes, pero el Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, advirti que primero «hay que ganarse la legitimidad y el apoyo».
Por su parte, el principal portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, asegur que la milicia quiere «buenas relaciones con Estados Unidos y el mundo».
Terrorismo internacional
Entre las principales advertencias de la comunidad internacional a los radicales islmicos est que no conviertan su territorio en un santuario para el terrorismo internacional, como ya ocurri con Al Qaeda durante su primer Gobierno.
Este grupo islamista felicit a los talibanes por su victoria en un mensaje que celebr «la debacle de Estados Unidos y la OTAN, que marca el principio del fin de la siniestra hegemona occidental».
Los talibanes desfilaron en Kandahar a bordo de vehculos militares, entre ellos muchos Humvees tomados a los estadounidenses, a la OTAN y al antiguo Gobierno en el campo de batalla.
Otro punto que puede marcar tanto el humor internacional como el futuro interno del Gobierno afgano es la incipiente lucha con grupos que se resisten a aceptar el nuevo rgimen islamista, principalmente exfuncionarios del Ejecutivo derrocado hace dos semanas y seores de la guerra que en los aos 90 pelearon contra los talibanes en la guerra civil que sigui al fin de la ocupacin sovitica.
Los talibanes instaron este mircoles a los combatientes en el valle de Panjshir que depongan las armas para evitar una guerra sangrienta, luego de registrarse los primeros combates.
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