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Una de las protestas de los movimientos de derecha. Foto: AFP.

Una de las protestas de los movimientos de derecha. Foto: AFP.

Grupos de ultraderecha como La Resistencia, que bajo lemas como «Dios, Patria y Familia» operan en Per con violencia contra personalidades y smbolos de izquierda, de centro, del movimiento de derechos humanos, del periodismo y de las instituciones democrticas, respondi esta semana con tono desafiante y amenazas a la creacin de un equipo especial en el Gobierno para investigarlos.

El Ministerio del Interior anunci que un equipo mixto de los servicios de inteligencia comenzar a seguir los pasos a los 14 miembros ms notorios de La Resistencia y otros grupos afines, despus de que la semana pasada estos desataran una campaa de intimidacin contra el periodista de radio y televisin Jaime Chincha.

«Vamos a morir matando».”

JUAN JOS MUAiCO, LDER DE LA RESISTENCIA

Adems, celebraron e invitaron a imitar una agresin callejera contra Avelino Guilln, el exfiscal que a nombre del Ministerio Pblico lider el proceso judicial que termin con la condena en 2007 a 25 aos de crcel contra el expresidente Alberto Fujimori por delitos de lesa humanidad y corrupcin.

La reaccin de estos grupos fue inmediata.

«Siempre de pie, nunca de rodillas. Aqu los esperamos parados», escribi en redes sociales Juan Jos Muaico, conocido como «Jota Maelo», un exobrero de 45 aos del que se ignora su actividad laboral actual y que est al frente de La Resistencia, el grupo formado por un puado de simpatizantes radicales de partidos como Fuerza Popular (FP) y Renovacin Popular (RP) -aunque el primero ha marcado distancia- y de colectivos cristianos fundamentalistas.

«Vamos a morir matando», advirti adems en una entrevista de televisin Muaico, quien se define como «un hombre de extrema derecha, patriota y anticomunista», se vanagloria de una supuesta antigua relacin personal con el expresidente Fujimori y promueve para Per «un gobierno radical de derecha».

Adems de Muaico, quien en 2020 fue candidato al Congreso por el ultraconservador RP y solo obtuvo una cantidad nfima de votos, estn en la lista de investigados la que fuera su nmero dos, Flor Contreras -una mujer de 44 aos, oficio desconocido y que ahora lidera uno de los grupos afines, La Insurgencia-, el profesor de secundaria Roger Ayachi, el dirigente evanglico Jos Linares Cern y lvaro Subiria, quien tiene antecedentes policiales por violencia no poltica.

Muaico no solo se declar un «perseguido poltico» por el anuncio del Gobierno, sino que tambin advirti que dentro de los grupos investigados hay trabajadores de seguridad e insinu que tienen armas, lo que fue interpretado por fuentes del Gobierno citadas por medios locales como una amenaza.

Los grupos  tomaron más protagonismo con la elección como presidente de un líder de izquierda, Pedro Castillo. Foto: Andina.,

Los grupos tomaron ms protagonismo con la eleccin como presidente de un lder de izquierda, Pedro Castillo. Foto: Andina.,

«Son grupos que manejan un discurso de odio», le dijo a Tlam el periodista Ernesto Cabral, del portal Ojo Pblico, uno de los pocos medios que han investigado a fondo a La Resistencia y sus aliados La Insurgencia y Combatientes del Pueblo.

Para Cabral, la tardanza del Estado para tomar medidas dificultar el trabajo y facilitar que esos grupos se declaren «perseguidos», como ya comenz a pasar, en medio del ambiente de polarizacin y crispacin poltica que vive Per.

Tlam habl con personas que han sufrido acciones de parte de esos colectivos de ultraderecha, pero ninguno quiso dar su nombre o comentar hasta que se aclare cul ser el futuro poltico y judicial de esta extrema derecha.

La historia del movimiento

La Resistencia comenz a aparecer en 2018 en manifestaciones callejeras de apoyo al entonces fiscal general, Pedro Chvarry, luego condenado por la Justicia por corrupcin. Poco a poco, empez a hacerse comn en las calles de Lima la presencia de ese grupo de hombres y mujeres de aspecto comn que gritan consignas megfono en mano y agreden fsica y verbalmente a quienes discrepan con ellos.

Las redes sociales tambin han sido plataforma para la constante propaganda de estos grupos, que adems han firmado acciones violentas contra monumentos levantados en memoria de quienes murieron durante la violencia poltica de 1980 a 2000 o en marchas cvicas posteriores. Segn denuncian, esos monumentos solo pretenden presentar a las Fuerzas Armadas como instrumentos de represin.

Las acciones poco a poco pasaron de lo simblico a maniobras directas contra polticos, periodistas, analistas, jueces, fiscales y todos aquellos a quienes consideran enemigos de la derecha, lo que incluy a los Gobiernos interinos de Martn Vizcarra y Francisco Sagasti.

El grupo, que tom an ms protagonismo con la eleccin como presidente de un lder de izquierda, Pedro Castillo, se concentra frente a las casas de sus objetivos para insultar y pintar leyendas o revela direcciones de supuestos adversarios para que «voluntarios» ejecuten represalias.

Hacia 2020, La Resistencia se distanci de la fujimorista FP por considerar que las posiciones de su jefa, Keiko Fujimori, eran «tibias» y se acerc en cambio a RP, la fuerza del millonario empresario Rafael Lpez Aliaga, tercero en las elecciones presidenciales de este ao.

Su abierta «madrina» entonces fue la excongresista Rosa Bartra, quien tambin pas de FP a RP.

Otras personas a las que los medios citan como sus faros intelectuales son Javier Villa Stein, un controvertido expresidente del Poder Judicial, y el abogado Humberto Abanto, defensor legal de polticos de derecha acusados de corrupcin.

La insurgencia y Combatientes del Pueblo surgieron del interior de La Resistencia y, aunque son distintos grupos, suelen coordinar acciones.

Segn el propio Muaico, La Insurgencia, que ha incorporado elementos como la ropa negra o el saludo nazi, es ideolgicamente ms radical. Adems, ese grupo ha sido un activo militante del movimiento antivacunas durante la pandemia de coronavirus.

Pero nunca sus ataques cobraron tanto protagonismo como despus del balotaje presidencial de este ao. En ese momento, las acciones de intimidacin tambin se volcaron contra el presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Jorge Salas, y el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, Piero Corvetto, a quienes, en concordancia con el discurso de FP, RP y otros polticos de la derecha ms «dura», acusaban sin pruebas de un fraude a favor de Castillo.

Hasta ahora, el ministro del Interior, Juan Carrasco, no dio ni plazos ni detalles sobre las investigaciones contra esta extrema derecha. Pero el clima de amenazas ya se instal: «Carrasco, cobarde, te estamos esperando» core un grupo de personas, incluido Muaico, esta semana cerca de su despacho ministerial.



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