[ad_1]
Los investigadores se reencuentran con los textos en las salas de lectura.
Atravesadas como otros espacios culturales por las restricciones impuestas por la pandemia que obligaron a reconfigurar el vnculo con el pblico, las bibliotecas pblicas vuelven a ofrecer la opcin de visitar sus archivos y ocupar sus salas para retomar el ritual de la lectura y la investigacin, mientras se afianzan al mismo tiempo las consultas virtuales y la modalidad de prstamo a domicilio como otra forma de acceder al rico acervo de estos espacios.
Con el cierre debido a la pandemia, las bibliotecas incrementaron el volumen de publicaciones virtuales y establecieron otras formas de comunicacin con los usuarios, por internet, y a travs del prstamo domiciliario, modalidades que para muchos llegaron para quedarse por cuestiones de distancia y posibilidades de acceso, en un contexto donde las restricciones sanitarias an continan.
En los ltimos meses, algunos de estos espacios volvieron a abrir sus puertas o estn en vas de concretarlo, como la Biblioteca Nacional que recuperar la modalidad presencial a partir de maana. En muchos casos, ese regreso transcurri con ritmo sostenido y dinmico, llegndose a cubrir en su totalidad los aforos establecidos para el uso de libros, videos, CDs, o diarios, lo que oblig a ampliar los horarios y das de atencin al pblico.
La Biblioteca del Congreso de la Nacin (BCN) abri tempranamente para la consulta en sala con un aforo de 30 personas por turno. Los usuarios asisten previa solicitud de un turno, estableciendo da, horario, y el tipo de material que necesitan consultar, por la web.
El tiempo de consulta permitido en la sala de la biblioteca, ubicada en Hiplito Yrigoyen 1750 es de tres horas, de lunes a viernes, de 10 a 13 y de 14 a 17, y los fines de semana, de 10 a 15, en un puesto de lectura que se le asigna a cada usuario y cuenta con conectividad para el uso de sus dispositivos mviles, en salas con wifi de alta velocidad.
La Biblioteca del Congreso de la Nacin (BCN) abri tempranamente para la consulta en sala con un aforo de 30 personas por turno.
Para el ingreso, como sucede con todas las instituciones pblicas o privadas a desde la irrupcin de la pandemia, las personas deben llevar tapabocas, y pasar por controles de temperatura, ponerse alcohol en las manos y en el caso de esta biblioteca se lo invita a utilizar la cabina de sanitizacin de ozono.
En mostradores con mamparas acrlicas, el personal ingresa a la persona al sistema y le asigna un nmero de usuario, que se corresponde con el puesto de lectura, que consiste en una mesa y silla numeradas, con conectividad para el uso de sus dispositivos mviles.
Cuando finaliza la consulta o el tiempo de permanencia en las salas, el personal corrobora que la persona no posea materiales bibliogrficos en prstamo, para poder retirarse.
Los libros, documentos y todo material consultado ingresa luego a un rea destinada a la cuarentena por un perodo de 3 das, segn disposiciones de la Federacin Internacional de Asociaciones de Bibliotecas y Bibliotecarios, explica a Tlam Nora Romn, directora de Referencia de la Biblioteca del Congreso.
En un primer momento, la cuarentena para materiales fue de 14 das, segn recomendaciones de la Federacin, pero despus se redujo a tres, porque segn algunos estudios el virus permanece algunas horas y segn otros, tres das en las superficies con coberturas plsticas, por eso se establecieron los tres das.
Otro de los espacios con que cuenta la BCN es la Hemeroteca.
Los usuarios que concurren a la Biblioteca del Congreso de la Nacin son legisladores, asesores, dependencias del Congreso Nacional, otros poderes del estado, organismos pblicos y privados, estudiantes, profesionales, investigadores y pblico general.
Otro de los espacios con que cuenta la BCN es la Hemeroteca, mbito en el que se consultan diarios, revistas y publicaciones de distintas pocas y material microfilmado.
La BCN tiene abierta tambin la Sala Marrakech, un espacio inclusivo para personas con discapacidad, que tiene dos computadoras con lector de pantalla para no videntes, un scanner robtico, una TV, material de lectura en Braille, videos y la coleccin de la biblioteca a disposicin.
En las bibliotecas de la Ciudad de Buenos Aires, la modalidad presencial de consulta en sala comenz en cinco instituciones, desde el 17 de agosto pasado, donde las personas no solo pueden asistir para leer, sino que tambin lo hacen para trabajar o tomar clases y en la mayora de los ca.sos, lo realizan a travs de sus propios dispositivos tecnolgicos, sacando turno previamente de manera virtual
Las cinco bibliotecas que ofrecen esta nueva modalidad, en esta primera etapa, son la Leopoldo Lugones (4783-1567) , del barrio de Belgrano, ubicada en La Pampa 2215; Antonio Devoto (4501-4320), del barrio de Devoto, de Baha Blanca 4025/4045; Casa de la Lectura (5197-5084), en Villa Crespo, ubicada en Lavalleja 924; Parque de la Estacin (5030-9753 int. 6101), en Balvanera, de Pern 3326; y la biblioteca Benito Lynch (4687-1977), de Mataderos, situada en Pasaje Yrup 6714.
Las personas pueden asistir en tres turnos diarios, de dos horas (10, 12 y 14) de lunes a viernes, que se pueden renovar para prolongar la estada. La mayora de los asistentes utilizan los espacios para estudiar con material propio o trabajar con sus dispositivos, en menor medida se observan los usuarios de lectura bibliogrfica , estos prefieren usar el servicio de prstamo domiciliario, inform a Tlam el Ministerio de Cultura porteo.
Esa modalidad de prstamo domiciliario, que funciona desde el 15 de junio de este ao, se realiza con cita previa, a travs de un turno acordado telefnicamente, de lunes a viernes de 10 a 16, en las cinco bibliotecas mencionadas anteriormente y tambin en la biblioteca Guido y Spano, ubicada en Gemes 4601, Palermo.
La persona puede retirar hasta tres ttulos por vez, por un perodo de hasta 30 das, y la Biblioteca Parque de la Estacin cuenta con este servicio de lunes a sbados, 10 a 16.
Como en todos los casos de asistencia de pblico, se cumplen con la sanitizacin de manos y calzado, toma de temperatura, distancia de 1.5 metro entre las personas, y uso del tapabocas durante toda la estada en el espacio.
Otros establecimientos como la biblioteca Miguel Can, de Boedo, Ricardo Giraldes, de Recoleta, y Joaqun V. Gonzlez, de La Boca, permanecen afectadas por el servicio DetectAR.
La red de 29 bibliotecas de la Ciudad cuenta con 12.762 socios, 3.466 de los cuales se sumaron este ao, segn datos del Ministerio de Cultura porteo que seal que la mayora son mujeres (78%).
El 29 por ciento de los usuarios tiene entre 20 y 34 aos; el 26 por ciento, entre 35 y 54 aos y el 23 por ciento, entre 10 y 19 aos. Mientras que el 14 por ciento son nios y el 8 por ciento adultos mayores.
Bibliotecas populares en el pas
En el caso de las biblioteca populares del pas, «predominan los prstamos de material bibliogrfico a lxs socixs a domicilio y de materiales de archivo (documentacin y bibliografa histrica, colecciones de fotos)», dijo a Tlam Sebastin Ricardi, de la Comisin Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip).
Esto implica por ejemplo un mayor uso por parte de los usuarios del sistema de gestin bibliotecario Digibep (propuesto por la Conabip), a partir del cual pueden acceder previamente al catlogo de las colecciones y reservar los libros de su inters, acercndose a la biblioteca solo a buscar el material.
La implementacin de este servicio implica la incorporacin de nuevos socixs y usuarios adolescentes y jvenes. Esta tendencia de crecimiento de usuarios puede visualizarse en muchas BP ubicadas en las grandes zonas urbanas de provincias que aglutinan a la mayor cantidad de BP, como son Crdoba, Buenos Aires y Santa Fe.
Por otra parte, con la aplicacin de rigurosos protocolos de cuidados sanitarios muchas BP habilitaron la posibilidad de permanecer en sala (respetando el aforo permitido).
El emblemtico edificio de la Biblioteca Nacional.
En el caso de la Biblioteca Nacional, que abre el lunes prximo al pblico, durante la pandemia «se busc seguir cerca de los usuarios y lectores, es por eso que a fines de abril del 2020 se implement el servicio de chat con el bibliotecario manteniendo un canal abierto de comunicacin sincrnica con todos ellos», inform a Tlam Pablo Garca, director Nacional de Coordinacin Bibliotecolgica.
A partir del lunes, la biblioteca estar abierta de 10 a 16, tanto para investigadores acreditados como para usuarios generales con protocolos y aforo controlado. Para el ingreso se debe solicitar turno .
Se evala que «en un primer momento la mayor afluencia de pblico sea de investigadores, pero tambin sabemos que distintos tipos de usuarios generales como estudiantes, docentes y lectores tienen gran inters de venir a la BNMM», dijo Garca.
[ad_2]
Source link