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Tatiana Goransky y la violencia en todas sus formas en "Quisiera amarte menos".

Tatiana Goransky y la violencia en todas sus formas en «Quisiera amarte menos».

“Quisiera amarte menos,// no verte ms quisiera,// salvarme de esta hoguera//que no puedo resistir”//, dicen los versos de un vals de Luis Csar Amadori que le da ttulo a la novela ms reciente de Tatiana Goransky y precisamente esa pasin violenta y abrasadora es la que vertebra la historia del tringulo amoroso que conforman Clara, Julia y Juan.

Apelando a la concisin y a una estructura polifnica, la autora de “Fade out” y “La mujer poco probable” subvierte el gnero negro y lo convierte en una suerte de tragedia griega en lo que cada personaje dice su verdad y sus voces exploran las aristas del amor: el cario, el deseo, la locura, los celos, la decepcin.

A pesar de que inicia el libro invocando la letra de la cancin de Amadori y algunos versos de Cristina Peri Rossi que asimilan el amor con una tragedia area, Goransky no apela a los eufemismos ni las frases hechas para describir la pasin que enlaza a sus seis personajes. Elige el lenguaje ms explcito a la hora de narrar la corporalidad de su tringulo y de los personajes de su entorno pero tambin la impiedad para relatar sus fracasos, sus falencias y la violencia que ejercen y , a la vez, de la cual son vctimas.

Sobre el largo tiempo que le llev escribir un texto tan breve, el trabajo de editarse a s{i misma y su decisin de dar a conocer una novela a la que califica como “sexual, violenta e incmoda, convers la autora con Tlam. A continuacin, los principales tramos de esa entrevista.

-Tlam: Esta novela tiene una gnesis bastante particular ya que se gest a travs de varios aos y en el medio editaste varios libros y te dedicaste a los textos de otros…

-Tatiana Goransky: Es verdad. Creo que la termin en algn momento del 2016, ao en el que sali publicada “Fade out”, pero le di aire mientras compilaba dos antologas, empezaba un texto nuevo bien diferente en forma y tono (que despus se convirti en “La mujer poco probable”) y acompaaba a colegas en sus propias producciones literarias.



Es que “Quisiera amarte menos” me generaba sensaciones encontradas. No estaba apurada por verla impresa, no estaba convencida de que estuviera terminada y algo del contexto que haba construido a su alrededor me pareca falso, escrito para esconder la carnalidad de los personajes, para hacerla ms fcil de leer, para que no fuera tan sexual, violenta, corta, incmoda o polticamente incorrecta.

Y es que la industria cambi mucho en estos ltimos aos. Ahora los libros “duros” escritos por minoras latinoamericanas son de lectura obligatoria, pero eso recin se dio a la par de la explosin de la marea verde y el resto de las luchas. Antes se buscaban otro tipo de libros: ms gordos, ms llevaderos, ms fciles de clasificar, sobre todo si venan escritos por mujeres. Me pidieron (como mnimo) que la engordara, que as podra colocarse en una editorial europea grande, pero no pude, no quise. Al final, le saqu todo lo que no era absolutamente necesario y me concentr en los personajes. Los dej solos, desnudos, sin artilugios, narrando una historia que al ser publicada por primera vez iba incluso a “contramano” de algunos de los movimientos que tanto apoyo. Y es que, como dice un colega al que admiro, “en tiempos donde no paran de declamarse los empoderamientos y las emancipaciones, saliste con una novela sobre los sometimientos: sus formas y sus goces”. Y tiene razn.

-T.: Cmo surgi la estructura coral? Qu antecedentes tiene? Lo primero que pens es en “Rosaura a las Diez” pero Denevi usa las distintas voces para reconstruir un crimen y no para narrar su gestacin.

-T.G.: “Rosaura a las Diez” es uno de mis libros preferidos. Esos que les de chica y te construyen un poco como lectora. Lo tengo siempre presente, pero en este caso no pens tanto en Denevi ni en el Puig de “Boquitas pintadas”. Esta vez hice pie en el teatro. Alguna vez me recib de dramaturga y “Quisiera amarte menos” es mi humilde homenaje a la tragedia. Una tragedia en seis monlogos y una confesin. Seis personajes abandonados por su autora, que se narran a s mismos y a los dems, que estn inmersos en una trama oscura y polifnica.

-T.: El ttulo es un vals muy conocido de Luis Csar Amadori que incluso cits, cmo juega esa declaracin de amor en una historia que parece regida por el sexo.? Ah hay casi un contraste ya que narrs sin eufemismos, de un modo bastante explcito…

-T.G.: Aunque el ttulo vino al final creo que, como tantas veces, la escritura nos precede. En este caso, la letra de ese vals estuvo operando en la narracin desde el principio. Es un libro sobre cmo el amor puede destruirlo todo y, a su vez, ese acto de destruccin puede refundar un amor nuevo. Ac el sexo es explcito, s. Pero tambin lo es el amor. Y entonces se vuelve todava ms pornogrfico. Hace aos que pienso que el amor es mucho ms pornogrfico que el sexo. Todo el mundo coge, todo el mundo habla de cmo y con quin coge, pero casi nadie habla de cmo y a quin ama. Y no nos olvidemos del deseo, esa fuerza que todo lo arrasa. Eso que cada da intentamos poner por delante.


«Quisiera amarte menos», el tema que le da ttulo a la novela, en una versin de Martirio.

-T.: Qu le aporta la brevedad a esta especie de nouvelle coral?

-T.G.: La promesa de que nada se interpondr entre el lector y los personajes. No va a haber un Deus Ex Machina que los salve ni narradores en tercera persona que intenten explicarles nada. La nica puesta en escena es la de los cuerpos, que se cuentan, que se abisman.

-T.: La nica voz que se repite es la de Clara. Por qu ese privilegio para quien parece ser la “villana” de la historia?

-T.G.: Acaso sabemos cules son nuestros verdaderos lmites? Qu estaramos dispuestos a hacer por deseo o por amor? Yo no la veo como a una villana. Como siempre le digo a la gente con la que trabajo: si juzgamos a nuestros personajes no nos queda nada. Ya es difcil no juzgarnos a nosotros mismos a la hora de escribir. Alrededor hay cepos, se nos cancela, se nos dice quienes deberan ser los narradores de la Historia, se nos relega a contar una actualidad que yo prefiero dejarle al periodismo.

-T.: La novela se public originalmente en Espaa y despus en Chile, pero tiene cuestiones muy argentinas puede entender el lector de otras latitudes las referencias, por ejemplo, a los crmenes cometidos por los hijos del poder?
-T.G.. Creo que si se les escapa esa referencia no pasa nada porque en Chile y en Espaa tambin hay hijos del poder. Hay hijos del poder en todo el mundo. Tal vez el caso tiene otro nombre, tal vez las mujeres fueron asesinadas de otra manera, pero, lamentablemente, es una historia sin fin.

Dentro del libro se narra, perifricamente, un crimen que aconteci de verdad. Un feminicidio que ocurri en una provincia argentina. Ese feminicidio es fundacional, es una marca en el cuerpo de un pas, pero tambin del mundo.

-T.: La muerte y el sexo brutal no son la nica violencia que sufren los personajes ya que son vctimas de su situacin social, de su familia en algunos casos…

-S, antes dije que le dejaba la actualidad al periodismo, pero esto no es actualidad, es barbarie. Una barbarie que se repite desde el principio de los tiempos.

-T.: Por qu elegiste contar de modo fragmentario, con saltos temporales, como si las voces armasen un rompecabezas?

-T.G.: Porque nadie narra de la misma manera. Somos todos protagonistas y testigos. Protagonistas de nuestra historia, testigos de la de los otros. Lo nico que nos queda, en efecto, es un rompecabezas. Un rompecabezas que se completa con el lector.

_T.: Cul es la diferencia entre editar tus textos y editar los textos de otros como hiciste en diversas compilaciones recientes?

-T.G.: Al editar textos ajenos me concentro en no meterme con el estilo, con esa voz que a veces recin asoma y otras es muy identificable.

Al editar los mos cuido tambin el estilo, pero puesto siempre a disposicin de la novela que estoy escribiendo. En este caso el estilo est ligado al tono, por momentos, pardico. La novela se mete tambin con los juicios y prejuicios de un mundo literario lleno de chismes y qu dirn. Un mundo que, hasta el da de hoy, sigue priorizando a las y los autores por sobre sus textos.

-T.: Cul es el papel que tiene el personaje de Vera, que parece ser ajeno, venir de otro lado, y al mismo tiempo, traer otra ingenuidad, otro modo de relacionarse con la gente?

-T.G.: Vera aporta una ternura que es esencial. Y es a la vez un pedacito de ese Santiago del Estero que qued fracturado. Su mirada de provincia est llena de miedo, pero tambin de expectativa. Aunque teme desilusionar, se identifica como fea, no se quiere. Su encuentro con Ricardo y la Turca construye un segundo tringulo, muy distinto al de Julia, Juan y Clara. Vera no viene de ese mundo cargado de erotismo (del que vienen casi todos los otros personajes) ella todava es una nia, aunque no lo sea en edad.

Escribir”Quisiera amarte menos” fue casi como dirigir una obra de teatro, dndole a los actores la informacin sobre la vida de sus protagonistas para despus pedirles que dijeran una sola lnea que lo contuviera todo. Una sola lnea que, en algn caso, podra haber sido el comienzo del poema La pasin de Cristina Peri Rossi: “Salimos del amor como de una catstrofe area”..



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